Se ha asumido todo el tiempo, por la mayoría del público, que en la República Dominicana no existen especies de culebras venenosas. Pero aunque si es cierto que no se han encontrado hasta el momento, culebras que inoculen una cantidad fatal de veneno, no quiere esto decir que no existan culebras que utilicen este mecanismo en nuestro país.
Existen hasta el momento varias especies de colúbridos conocidas en la isla La Española, que presumiblemente poseen la facultad de inocular veneno a sus presas: la Corredora de la Hispaniola Haitiophis (Alsophis) anomalus, es un buen ejemplo de este grupo de serpientes. Hasta la fecha no se ha demostrado con evidencias científicas de que nuestra especie posea veneno ya que ha sido muy poco estudiada, no obstante, en la especie evolutivamente más próxima, que es la Cubophis cantherigerus, sí esta documentado la utilización de un débil veneno. El mecanismo de inoculación es inofensivo para seres humanos, ya que estas especies son Opistoglifas: osea, que los dientes que inoculan el veneno están en la parte posterior de la de la mandíbula superior del animal, lo cual le imposibilita inocular veneno a humanos en una mordedura. Además el tipo de veneno utilizado por esta especie es muy debil, y tiene como objetivo: comenzar en las presas procesos químicos asociados a la digestión, como se demostró para una especie relacionada existente en Puerto Rico.
Debemos de asegurar que todas las especies de culebras nativas de RD son inofensivas a los seres humanos. Además hemos manipulado la mayoría de los pocos ejemplares con vida, que se han capturado con fines de estudio, y miembros de nuestro equipo han sido mordidos en repetidas ocasiones sin presentar efecto dañino alguno. En el video mostramos al animal reaccionando al momento de ser acorralada, estrechando y expandiendo su cuello para aparentar mas grande y agresiva (de lo que realmente es) ante sus posibles depredadores, sólo cuando se siente amenazada o atacada, como un comportamiento defensivo.
La especie presente en la isla puede crecer hasta unos 2.8 metros o más, esta ha sido reportada históricamente para: Monte Cristi, Hoya de Enriquillo e isla Beata en RD; y en Areguy, Mole Saint-Nicolas, isla Tortuga y Puerto Príncipe en Haití. Actualmente la especie es muy rara y se pasan décadas sin presentar ningún reporte de esta. Miembros de nuestro equipo, capturaron algunos ejemplares en el año 2009 con fines de estudios, ejemplares que han sido nuevamente liberados en su lugar de captura. Estos ejemplares, constituyen los únicos registros fílmicos y fotográficos que se les han realizado con vida a esta especie.
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